Grenouille sabía perfectamente de lo que era capaz de hacer con tan solo echarse una gota de perfume en el cuerpo. Podía controlar a todo el mundo, monarcas, reyes e incluso reinos.
Pero la verdad no era esta, ya que tenía otros planes. Lo único que deseaba era no pasar desapercibido entre las personas y tener un poco de atención.
Grenouille sabía que no podía amar y tener una relación con nadie, porque como ya hemos hablado antes y como se ve reflejado en la historia desde el principio hasta el final, nadie se le acercaba ni querían hablar o tener algún acercamiento con él.
Por lo tanto, como se ve representado tanto en la novela como en la película, el hecho de no tener olor propio es lo que le hace convertirse en un ser confuso, asesinando a personas debido a su obsesión con los olores.
La única vez que se sintió poderoso fue cuando logró hipnotizar a todo el mundo por la gota de perfume que creó y se echó en el cuerpo y creó una situación inexpliclable para la población:
Muchos consideraron esta experiencia tan espantosa, tan inexplicable y tan incompatible con sus auténticas convicciones morales, que en el mismo momento de adquirir conciencia de ella la borraron de su memoria y después realmente ya no pudieron recordarla. (Capítulo 50, Página 96)
¿Por qué finalmente decidió morir?
Muchos consideraron esta experiencia tan espantosa, tan inexplicable y tan incompatible con sus auténticas convicciones morales, que en el mismo momento de adquirir conciencia de ella la borraron de su memoria y después realmente ya no pudieron recordarla. (Capítulo 50, Página 96)
¿Por qué finalmente decidió morir?
Como lo único que quería era ser amado, ya no tenía sentido seguir viviendo con un frasco de perfume y ser amado por todo el mundo dependiendo de ese frasco. Pero, ¿qué pasaría si se acabara ese frasco? Esa es la reflexión que él mismo hizo antes de morir, por eso llora en la plaza cuando ve los efectos de su perfume.
Escena final de la película.

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